Soy un guatemalteco, que como la mayoría nos encanta ser chapín. Esta es mi historia.
Mi papá, un señorón modelo 1957, seguidor empedernido de Salomé Gil, seudónimo de José Milla y Vidaurre, se la jugó y me bautizó con este nombre tan folklórico. Se imaginan como me ha ido.
Tengo 29 años, soy barista y mi mundo se mueve entre mi familia, el café y mi país, Guatemala. Así que tengo mucho deseo de compartir desde mi perspectiva de querer convertirme en un «100% Chapín»
